Tienen un bajísimo coeficiente de fricción, con lo cual el desgaste durante la fase de corte es nulo. No necesitan un mantenimiento ordinario, no deben afilarse nunca y si fuera necesario, después de años de uso, se pueden restaurar con el programa de mantenimiento "FILO" efectuado en nuestros laboratorios.
No se dañan con pequeños golpes y se pueden esterilizar normalmente. Su dureza en 5 veces superior al acero normal. Son atóxicas, biocompatibles y por tanto antialérgicas, e inoxidables a cualquier agente químico. |